Entre los derechos humanos primordiales,
la salud y la educación, llevan quizás el mayor
peso en cuanto a su influencia y determinación sobre
la calidad de vida y el futuro de una sociedad.
Precisamente ambos derechos, han sido menoscabados sistemáticamente,
como una consecuencia lógica y programada de los modelos
económicos implantados en Nuestra América durante
las últimas décadas, que generaron y profundizaron
enormes desigualdades sociales.
Ambos salud y educación, son el fiel reflejo de los
cambios sociales y políticos de un país; a través
de ellos podemos conocer el grado de soberanía, de
desarrollo, de independencia y de justicia social de
un pueblo. Ya que en ellos se evidencian claramente
las inequidades y los proyectos políticos.
La salud ya hace tiempo pasó de ser un derecho humano
elemental, a una mercancía en la economía de
mercado, las políticas aplicadas en nuestros
países, salvo excepciones, son cada vez más
regresivas y afines a los intereses de los organismos internacionales
de crédito, marginando cada vez a más personas
de los servicios básicos de salud y favoreciendo el
negocio de la enfermedad.
Por su parte en educación, con el auge capitalista
y sus políticas neoliberales se llevó adelante
un proceso de destrucción de la educación pública
en general, condenando a miles de personas al analfabetismo
y a miles de niños a la falta de educación inicial
y básica, a la que tienen derecho declarado en la Constitución
Nacional Argentina, como en muchas otras Constituciones, inclusive
en la Declaración de Principios Universales del Niño.
Sirviendo al mismo tiempo la educación de polea de
transmisión del pensamiento de este sistema dominante.
El gran maestro cubano José Martí nos decía
que no hay igualdad social posible sin igualdad de cultura.
Sin embargo hoy en día se impone además de la
necesidad de una educación universal, debatir profundamente
qué tipo de educación queremos si es que pretendemos
ser un país justo, libre y soberano. Ya no alcanza
sólo con tener educación, sino que la misma
debe estar orientada a formar hombres y mujeres libres.
En un momento donde las ideas progresistas y de unidad latinoamericana
avanzan en América Latina con ejemplos concretos de
transformación como los que se proyectan desde Venezuela,
Bolivia y por supuesto Cuba, es cuando más se necesita
trabajar por la concientización la reflexión
y el estímulo del sentido crítico.
Desde este espacio, intentamos hacer nuestro modesto pero
decidido aporte en esta lucha de las ideas, en la construcción
de un nuevo proyecto de salud, de educación, de país
y de sociedad, ejerciendo la resistencia cultural de los pueblos.
Cuadernos para la Emancipación,
salud y educación
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Producción periodística
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